¿Por qué mi hijo adolescente no se levanta por las mañanas?

 Son las siete y media de la mañana, en casa de los Herrera suena el despertador. El primero en levantarse es Sergio el menor de la familia, con sus ocho años se hace el desayuno y espera a que vaya bajando el resto de la familia. Juan y Ana no tardan en aparecer por la cocina,  mientras papá prepara el café Ana habla relajadamente con Sergio. Después de un fuerte ¡chicos es hora de levantarse! baja María de 12 años. Lucas el mayor de los Herrera no termina de bajar, después de diez minutos de larga espera Juan sube al cuarto de Lucas y le quita las sábanas con desdén, descubriendo el móvil sin batería en la mano del chico.
Pero Lucas parece estar muy cansado como para afrontar el nuevo día. Es fácil imaginar que Juan se va enfureciendo poco a poco y que el conflicto es inminente. La amenaza no se hace esperar: ¡si tardas dos minutos en levantarte, te quedarás sin móvil! La respuesta de Lucas es claramente retadora en la pasividad: se da media vuelta y profiere un bufido que inunda de ira a Juan.
 A partir de ahí todo son gritos en casa hasta que por fín Lucas se levanta. Después de 45 minutos de discusiones y gritos la familia Herrera sale de casa sin Lucas que una vez más llegará tarde al instituto.